Los resultados arrojados por este estudio contradicen los modelos evolutivos que establecen que los grupos más numerosos de especies presentan también más diversidad morfológica.
Los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), EL Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha analizado la diversidad y la evolución de una tribu de coleópteros o panchitos meones. La tribu Eupomphini, un grupo endémico de las zonas áridas de Norteamérica, llama la atención por tener, en apenas 26 especies, cierta variación morfológica que es muy diversa. Los resultados han revelado entonces que este grupo de escarabajos experimento una rápida diversificación de especies acompañada de grandes cambios morfológicos hasta que aproximadamente 5 millones de años, cuando un proceso extinción termino con más del 75% de las especies del grupo.

Ciertos modelos evolutivos usados para analizar la evolución morfológica de los organismos establecen que los grupos con mayor número de especies presentan también más diferencias morfológicas dentro de ellos en comparación con aquello que presentan menor número de especies.  Pero, esta afirmación no se cumple siempre. “Estamos ante un caso en el que ocurre exactamente lo contrario. Tenemos un grupo pequeño, con pocas especies, pero grandes diferencias morfológicas entre ellas”, explica la investigadora del MNCN Karen López-Estrada. “Estos grupos tan pequeños en número como diversos en aspecto, sirven como modelo para estudiar la suma de procesos que han llevado a la diversificación de las especies y a la evolución de sus rasgos. Es curioso como la extinción es un proceso que enmascara la verdadera historia de los grupos”, continua explicando.
Los escarabajos de la tribu Eupomphini, que viven únicamente en ciertas zonas áridas y semiáridas de Norteamérica, manifiestan grandes variaciones en su autonomía, como por ejemplo en la forma de los élitros y el abdomen. “Esto es muy llamativo ya que esta tribu solo engloba a 26 especies mientras que otras tribus de la Meloidae, que tienen más de 300, apenas presentan variación entre sus especies”, puntualiza López-Estrada. “Posteriormente, una gran extinción durante la transición del Mioceno al Plioceno habría reducido drásticamente el número de especies limitando su riqueza a las formas que encontramos actualmente”.
E.K. López-Estrada, I. Sanmartín, M. García-Paris, A. Zaldìvar-Raverón. (2019). High extinction rates and non-adaptive radiation explains patterns of low diversity and extreme morphological disparity in North American blister beetles.


Para establecer estrategias de control de la enfermedad que produce el hongo quitridio es necesario identificar los potenciales reservorios biológicos. Un estudio dirigido por investigadores de la Estación Biológica de Doñana, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en conjunto con la Universidad del País Vasco, Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad (CSIC-Universidad de Oviedo) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), ha estudiado el papel del cangrejo rojo americano, Procambarus clarkii por su nombre científico, como potencial reservorios del hongo quitridio, causante de la quitridiomicosis.
La quitridiomicosis es una enfermedad infecciosa que surge a causa de severos declives en las poblaciones de anfibios en todo el mundo. Los resultados publicados en la revista Biological Invasions, destacan el posible papel del cangrejo rojo americano como reservorio de la enfermedad, tal y como la necesidad de incluir estos hospedadores no anfibios en el análisis de la dinámica de infección de la quitridiomicosis para comprender y prevenir otros posibles brotes de esta enfermedad.
El cangrejo rojo americano como potencial reservorio
Los investigadores han encontrado la presencia del hongo quitridio en el tracto digestivo de los individuos de cangrejo rojo americano, que fueron capturados en el oeste de Andalucía, así como en el Parque Nacional de Doñana, en el sureste de España. El hongo quitridio ha sido identificado por métodos moleculares, y ah sido confirmado histológicamente, en el tejido gastrointestinal del cangrejo rojo americano, provocando su posible papel como reservorio de la enfermedad. Este hallazgo ha sido descubierto por primera vez en poblaciones invasoras del cangrejo rojo americano.


Prevalencia de contaminación del hongo quitridio
El articulo recién publicado, arroja una prevalencia de la contaminación del hongo quitridio en el cangrejo rojo americano de hasta un 20% en un arroyo del oeste de Andalucía y del 26% en charcas del Parque Nacional de Doñana. “La presencia del hongo quitridio en el cangrejo rojo americano, así como su capacidad de dispersión por tierra, podría presentar un serio problema para la conservación de los anfibios en un sistema que comprende más de 3.000 lagunas temporales, como es el Parque Nacional de Doñana” indica Francisco J. Oficialdegui.
Más importante es la conclusión de este artículo científico que indica que el cangrejo rojo americano en las masas de agua con anfibios incrementa la probabilidad de que se contaminen con el hongo patógeno. “La presencia del hongo quitridio en organismos no anfibios, como el cangrejo rojo americano, representa una complicación añadida al gravísimo problema de la quitridiomicosis de los anfibios. Aunque las condiciones ambientales del Parque Nacional de Doñana previenen las mortalidades masivas que provoca el hongo en humedades permanentes, la presencia conjunta de ambas especies invasoras podría resultar nefasta para las poblaciones de anfibios de otras zonas”, explica el investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, Francisco J. Oficialdegui.
Este estudio demuestra la necesidad de establecer un seguimiento de la incidencia de la enfermedad a través del todo el año, integrando el estudio de variables ambientales que podrías modular la dinámica de la enfermedad, así como futuros estudios experimentales sobre la importancia de la transmisión del hongo quitridio por medio del cangrejo rojo americano.
Fuente: CSIC


En el mundo existen más de cuatrocientas razas diferentes de perros, y esa cifra es sorprendente. Sin embargo, nos hemos acostumbrado tan solo a unas cuantas razas de perros conocidas comúnmente como los yorkies, los perros chihuahua o los pastores alemanes, pero hay perros muy raros de verdad, razas que son extrañas y asombrosas.

Los Puli


La primera raza de perro que seguramente desconoces es el Puli. El Puli es una raza de perro mediana que proviene de Hungría. Comúnmente son de color negros, pero también existen en grises y claros. Lo que más llama la atención de esta raza es que son pequeños pastores en su maraña de pelos, que llegan a crecer tanto que hacen muy difícil distinguir la forma del perro debajo. Con el paso del tiempo, el pelo del Puli sigue creciendo y literalmente llega a tocar el suelo. Estos perros eran considerados por los antiguos pastores nómadas de Hungría tan valiosos que llegaban incluso a pagar el salario de todo un año para poder poseer un buen pastor Puli.

Los Bedlington terrier, los perros que parecen ovejas

El bedlington terrier es un perro magnifico, ágil y además muy divertido. Los han llamado también perros gitanos o perros de los mineros del norte. Esto, porque el Bedlington terrier viene de Bedlington, que es un pueblo del norte de Inglaterra donde eran criados para la caza y para mantener las minas libres de roedores. Esta rara raza tiene un tamaño mediano y pesa entre los 8 y 10 kilos. Pertenecen a la familia de los terrier, por lo que posee una inteligencia inigualable y es bastante activo para poder entrenarlo.

El Azawakh o Galgo africano

Esta es otra raza de perro más rara, por lo que resulta difícil ver un Azawakh. Este perro es esbelto y elegante, de andares majestuosos y fue criado por los Tuareg y algunos otros pueblos nómadas del Sahara y el Sahel. Esta belleza se usaba como valiente perro guardián y como cazados capaz de alcanzar grande velocidades. Lo que caracteriza a esta raza rara de perro es que suelen trabajar en grupos de varios de ellos, bajo el mando de un macho alfa que direcciona el trabajo de la manada.

El Pachón Navarro
Para los perros raros, el sabueso del norte de España es perfecto. Se crió para tareas de muestra en la caza menor de aves y liebres, pero hoy en día es una raza de perro casi extinta, que algunos criadores y aficionados por el pachón navarro están intentado recuperar con anhelos. Se pensaba que el pachón navarro tenía una nariz prodigiosa gracias a la extraña apariencia de su trufa que es partida en dos. Hoy en día se sabe que esta característica es solo estética.

El Bergamasco o perro pastor de Bérgamo

El bergamasco es una raza de perro súper rara. Proviene de los Alpes italianos. El bergamasco se criaba como todo un perro pastor y también hacia tareas de guarda en los pueblos alpinos cerca de Bérgamo. Su pelaje es un poco desordenado, son rastas que se forman de manera natural en este perro, y toman una apariencia definitiva hacia el año y medio o dos años.



Para entender la gran incógnita de cómo se hereda el color de los ojos, es necesario entender los genes dominantes y los genes recesivos. El gen dominante es aquel que posee una alta capacidad de manifestarse sobre el gen recesivo. Este tipo de gen no tiene nada que ver con si procede de la madre o del padre, ya que ambos proporcionan la misma cantidad al 50%. En el caso de los ojos, este se manifiesta en el color.
De esta manera, los colores oscuros son genes dominantes, mientras que los colores claros son los genes recesivos. No importa si el color procede de la madre o del padre. Pero, al hablar de este tipo de genes, también hay que tener en cuenta el color de ojos de los abuelos. De esta forma, cada vez que haya un padre con el color de ojos marrones, el bebé tendrá más posibilidades de heredad este color, que uno claro puesto a que el color marrón se encuentra dentro de un gen dominante. Al mismo tiempo, hay un porcentaje más pequeño de que el bebe tenga un color de ojos de un gen recesivo, o sea, un color de ojos claros tales como el azul, el verdes o el gris.


Los cromosomas tienen mucha relación con el color de ojos de las personas. Para entenderlo, hacemos referencia a la química biológica, puesto que el color de ojos depende en gran medida de los genes recesivos de ambos padres. Efectivamente hay dos cromosomas que son los responsables del color de ojos. En específico son los números 15 y 19. El primero es el responsable del color de ojos marrones y azules, mientras que el segundo influye en el color de ojos verdes y también sucede en de color de ojos azules. Cuando existe un gen de color marrón en el cromosoma 15, el niño tendrá altas posibilidades de tener ojos de tal color, puesto que es un gen dominante.
Si la madre tiene AA y el Padre AA, el niño tendrá los ojos azules 100%. Pero sí la madre tiene MA y el padre VA, el niño tendrá altas posibilidades de salir con los ojos oscuros, ya que es un gen dominante, sin embargo al llevar el azul en los genes, podrá heredad este color aunque ninguno de los padres los tengan así.
Además de los genes, existen otros factores desencadenantes en el color de los ojos que tendrá el bebe, y este es la cantidad de melanina que es depositada sobre el iris y la estructura de este. Esta es la explicación a que los recién nacidos, muchas veces nazcan con un color de ojos grisáceo que no suele ser el definitivo. Al igual que su piel no tiene suficiente melanina durante las primeras semanas de vida, sus ojos tampoco y de ser así necesitan tiempo de adaptación para captar el color adulto.
Un aspecto importante también, es que el iris es un músculo que se expande y se contrae para así controlar el tamaño de la pupila. La pupila a su vez se agranda bajo una iluminación más tenue y se reduce con más iluminación. Cuando la pupila cambia su tamaño, los pigmentos del iris se comprimen o esparcen, cambiando un poco el color de los ojos.

Datos Científicos