Poco a poco, la contaminación ha ido en aumento en nuestra sociedad. Hay contaminación del agua, del aire, ruido y una de las más molestas a la vista: la contaminación por desechos sólidos. Afortunadamente, existen algunos métodos que buscan eliminar o al menos disminuir la cantidad de basura que se está acumulando en nuestro entorno, éstos son los tratamientos de desechos sólidos y vamos a aprender un poco sobre ellos.

¿Cuáles son los tratamientos de desechos sólidos?
Es en el siglo XIX que los humanos comenzamos a preocuparnos por la higiene ambiental, al encontrar el nexo entre la ausencia de ésta y las enfermedades. Para estas fechas, surge el primer basurero en Francia: un simple contenedor donde arrojar los residuos. Hoy en día los tratamientos de desechos sólidos se han perfeccionado y aumentado, veamos:

  • Vertedero 
    De las prácticas más comunes y baratas en cuanto a los desechos sólidos se trata, consiste en enterrar dichos desechos en zonas inhabitadas por seres humanos. Administrado de forma adecuada, un vertedero puede devenir en un sistema higiénico y efectivo, mal diseñado podría eliminar la vegetación de la superficie, crear problemas de mal olor y producir gases de efecto invernadero.

  • Incineración 
    También conocidos como “tratamientos térmicos” pues suponen un proceso de eliminación por fuego. Puede arrasar con desechos sólidos, líquidos y gaseosos. Como tratamiento de desechos sólidos es altamente efectivo, convirtiendo los materiales en solo un 10% de la cantidad inicial pero genera grandes cantidades de gases durante la combustión, además requiere una enorme cantidad de combustible. 





  • Reciclaje
    De gran difusión y aceptación por la sociedad, es el proceso en el cual se extraen recursos de los desechos para recuperar los materiales y reutilizarlos. A nivel general, se enfoca en botellas de plástico, envases de cartón, latas y cajas de bebidas metálicas, periódicos o revistas y vidrio. Todos estos recursos deben mantenerse separados por categorías para luego extraer la materia prima.

  • Compostaje
    Trabaja con materiales que provienen de la naturaleza y, por tanto, pueden volver a ella como trozos de alimentos y productos de papel. Una vez manejado bajo procesos biológicos, el material orgánico resultante suele ser destinado como compost para agricultura y la jardinería. Sumado a esto, los gases que se producen en este tratamiento pueden ser reutilizados para producir electricidad.
  • Sin desechos
    Más que un tratamiento, consiste en una propuesta que tiene en mente el reducir la cantidad de desechos sólidos que producimos los seres humanos. Sugiere que sus usuarios eviten a toda costa el uso de productos desechables, las bolsas plásticas de compras, beber agua embotellada, entre otros. Mientras más natural, mejor. 


El agua, elemento vital para nuestra vida, representa un 71% de toda la superficie terrestre. Sin embargo, gran parte de ese porcentaje se encuentra contaminado. Es allí donde entra el tratamiento de aguas, un conjunto de procesos de tipo físico, químico o biológico con la finalidad de remover y reducir los elementos contaminantes presentes en las aguas –sean naturales o residuales. Por supuesto, cada tratamiento varía dependiendo de las propiedades del tipo de agua que se esté tratando además del destino final de la misma. A continuación, veremos los tratamientos de aguas más comunes. 

¿Cuáles son los tratamientos de aguas?
Se considera que una masa de agua está contaminada cuando deja de ser óptima para la bebida y consumo humano, cuando los seres acuáticos ya no pueden habitar en ella, cuando no puede destinarse a ningún tipo de aplicación industrial y cuando el uso recreativo se torna desagradable o incluso peligroso. Por ello, existen los siguientes tratamientos de agua:
  • Tratamiento de agua potable
    Abarca el conjunto de estructuras mediante las cuales se trata el agua para que pueda ser consumida por los seres humanos. Existen unos principios básicos que toda tecnología potabilizadora debe cumplir: combinación de barreras múltiples para que el riesgo sea bajo, tratamiento integrado para producir el efecto esperado y tratamiento por objetivo (una etapa, un tipo de contaminante).
  • Tratamiento de aguas residuales
    Las aguas residuales son aquellas que provienen de actividades industriales, agrícolas y de uso doméstico o urbano. Dentro de estos tratamientos se pueden mencionar la precipitación, neutralización, oxidación química y biológica, reducción, filtración y ósmosis. El tratamiento de aguas residuales de origen urbano, cuenta con varios tipos: 
  1. El pre-tratamiento, donde se busca acondicionar el agua residual para facilitar los tratamientos como tal, evitando así las erosiones y taponamientos. Los equipos más utilizados en esta etapa son: el desbaste (eliminación de los sólidos grandes), el desarenador (separación de material terroso y arenoso no orgánico) y el desgrasador (extracción de las grasas).
  2. Tratamiento primario o físico-químico, reduce la materia presente mediante diversos tipos de oxidación química, tales como: flotación (ideal para remover aceites y grasas) y coagulación-floculación (ideal para partículas muy pequeñas que no se sedimentan).
  3. Tratamiento secundario biológico, busca erradicar la contaminación orgánica que ya está disuelta. Constituido por la oxidación aerobia de las variantes de la materia orgánica o anaerobia en digestores cerrados.
  4. Tratamiento terciario, puede ser físico-químico o biológico pues utiliza las mismas técnicas ya mencionadas anteriormente pero esta vez destinadas a afinar el resultado final. 
Una de las formas más comunes a nivel mundial de tratar la acumulación de los residuos sólidos es por medio de los incineradores. Éstos consisten en grandes máquinas que, mediante un proceso de combustión, reducen la cantidad de basura inicial a un tamaño mínimo. Aunque son ampliamente utilizados alrededor del mundo, existe un dilema en torno a su uso, esto se debe a que ofrecen una solución fácil y efectiva ante el problema de contaminación pero acarrean algunas consecuencias que pueden afectar nuestro medio ambiente.


Incineradores: pros y ventajas
Analicemos, en primer lugar, cuáles son los beneficios que puede aportar el uso de incineradores:
  • Al tratarse de una gran industria con máquinas y procesos complicados que necesitan ser supervisados, los incineradores ofrecen entre 150 y 200 empleos a los ciudadanos de las regiones en las que se encuentren ubicados –esto varía dependiendo del tamaño de la compañía.
  • A diferencia de los vertederos –que deben seguir creándose una y otra vez a medida que van cumpliendo la cuota límite– este procedimiento evita que se consuma más espacio del entorno pues solo se construyen una vez.
  • Aumentan la capacidad de reducir la cantidad de contaminantes que se liberan al medio ambiente al evitar que los residuos vayan a vertederos, ya que allí los mismos desechos van a producir contaminantes (debido a la lixiviación, los vertederos son fuentes de contaminación).
  • Renovación de energía: mediante la combustión de los residuos se puede producir electricidad necesaria en otros ámbitos.

La otra cara de la moneda, los contras
A pesar de sus numerosas ventajas, existen todavía algunos inconvenientes en cuanto a su uso, veamos:
  • El mayor contra que presentan los incineradores consiste en la producción de dioxinas, un producto contaminante que deviene de cualquier combustión, sea grande o pequeña. Claro está, al tratarse de este tipo de industria la contaminación será mayor. Sin embargo, los avances tecnológicos han permitido que surja una nueva generación de incineradores con una producción de dioxinas menor, más aceptable para el medio ambiente.
  • Su construcción es altamente costosa, rondando cerca de los millones de dólares –mucho más que la inversión para un vertedero. Debido a esto, comunidades pequeñas no pueden optar por el método de los incineradores para eliminar sus desechos.
  • También relacionado con los costos: para que un incinerador se mantenga es necesario que cuente con una fuente constante de residuos. Algunos proponen que esta situación influirá en los ciudadanos, reduciendo el impulso que éstos deben tener para evitar generar tantos desechos. 


El cultivo de tejidos vegetales está constituido por un conjunto de estrategias que buscan cultivar en un medio artificial un explanto –parte de un vegetal– con el fin de producir una planta idéntica a la original, pero con algunas modificaciones genéticas. El cultivo de tejidos vegetales se lleva a cabo como herramienta para la micropropagación, la eliminación de virus y enfermedades, cultivo de embriones, producción de haploides, mutación y selección celular, producción de fitoquímicos, aislamiento y utilización de protoplastos, entre otros.








Pasos para el cultivo de tejidos vegetales
Para lograr obtener una planta de forma exitosa mediante el cultivo de tejidos vegetales, deben cumplirse las siguientes etapas:
  1. Elección del tejido donante de explantos, incluye la selección y preparación de la planta primordial a partir de la cual se realizará el cultivo.
  2. Establecimiento, es necesario eliminar toda la contaminación que pueda tener el explanto y adaptarlo al nuevo medio artificial. También es ideal descontaminar todo el material para evitar que en el cultivo se den microorganismos como bacterias y hongos.
  3. Multiplicación, donde se genera la cantidad de masa vegetal acorde al número de plantas que se espera regenerar.
  4. Enraizamiento, busca convertir los brotes cultivados en plantas completas. En caso de ser un procedimiento in vitro se transfieren dicho brotes a un entorno libre de reguladores de crecimiento, mientras que de ser ex vitro los brotes se sumergen en una solución concentrada de auxinas para luego ser llevados a un sustrato limpio.
  5. Rusticación, únicamente en proceso in vitro ya que consiste en la aclimatación de la planta a las condiciones ambientales naturales. 

Cultivo in vitro 
Es una de las formas más comunes de cultivo de tejidos vegetales y se ha venido practicando desde inicios del siglo XX, pero es exactamente en el año 1922 que se dio el primer experimento con resultado exitoso –la germinación mediante la técnica in vitro de semillas de orquídeas. Significa, literalmente, “en vidrio” o “dentro del vidrio” ya que el experimento se realiza en un ambiente controlado, fuera del medio ambiente natural –suelen utilizarse herramientas como tubos de ensayo o cápsulas de Petri.
Dentro de sus aplicaciones podemos encontrar la clonación de individuos con características agronómicas deseables durante todo el año, producción de semillas sintéticas, obtención de plantas libres de virus, mejorar la genética de las plantas (transgénicas), germinación de semillas, obtención de metabolismos secundarios, producción de haploides y, por supuesto, estudios relacionados con la biotecnología en general.

Datos Científicos