Es más que una simple suposición que en las profundidades de los océanos de nuestro planeta, existan toda clase de organismos de una rareza bastante peculiar, lo sabemos aunque todavía no los conocemos, no sabemos cómo son o como se han adaptado para vivir a esos niveles de profundidad. Cada año, el mundo científico descubre decenas de nuevas especies marinas en nuestro planeta, dejándonos un gran asombro de fascinación por estos animales extraños del mar.

5- Melanocetidae


Empecemos por el grandioso pez Melanocetidae, que se trata de un pez Lophiiforme y posee una boca gigante repleta de muchos dientes puntiagudos, esta dentadura es tan grande que se sale de la boca del pez. Este pez tiene espina en la gran parte de su cuerpo, es de un color oscuro lo que le permite obtener un gran método para capturar a sus presas. Los Melanocetidae cuentan con bioluminiscencia, lo que en las profundidades oscuras del océano, les permite llamar la atención de sus presas.
Estas presas, son atraídas por la luz para luego llegar al encuentro de un montón de dientes que son filosos como navajas, que las destrozan completamente. Con este cebo, estos monstros negros de mar como son denominados, se las arreglan excelentemente para poder subsistir en la oscuridad de los abismos oceánicos.

4- Psychrolutes microporos


Este sin duda alguna es uno de los animales más raros del mundo marino. De hecho, pocos saben que su aspecto gelatinoso se debe a que este pez vive a unos 1.000 metros en las profundidades del mar, donde la presión es mayor, por lo que su cuerpo toma una densidad menor que le permite flotar en el fondo, casi sin tocar la energía en sus movimientos.

3- Cangrejo Yeti


Este peludo cangrejo, por los científicos es conocido como Kiwa Hirsuta. Se trata de un crustáceo que se ha descubierto hace poco, en el año 2005 en unas fuentes hidrotermales a 2.300 metros bajo el mar de la isla de Pascua.
Cuenta con un tamaño de aproximadamente 15 centímetros de largo, este cangrejo es ciego, tiene una tonalidad en su cuerpo blanquecina y está cubierto por ciertos filamentos sedosos que a la misma vez lo cubren las bacterias. Aunque ciertamente aún no se conoce la función real de estas bacterias, se cree que sirven para que el cangrejo no llegue a intoxicarse con las sustancias venenosas de los minerales que lo rodean en los abismos del océano.

2- El pulpo dumbo


Su parecido al elefante volador ha hecho que este molusco cefalópodo sea más popular por el nombre pulpo dumbo. Su nombre científico es el Grimpoteuthis y es del orden de los octópodos. Este animal marino, posee unas aletas en su cabeza que al impulsarse para nadar, parece que está volando al igual que el famoso elefante de Walt Disney.
Su tamaño puede llegar a los 20 centímetros y subsiste en zonas de entre 3.000 y 5.000 metros de profundidad en los abismos del océano de las zonas de Filipinas, Nueva Zelanda, Australia y Parpua.


1- Hydromedusa ártica


Este animal marino ocupa el primer lugar puesto que no se las conocía hasta que hace poco tiempo, los robots que usan para investigar en lo más profundo de las oscuras aguas del Ártico fueron capaces de descubrirlas. Es por esta razón que se sabe muy poco sobre ellas y sobre cómo se adaptan a las grandes profundidades y temperaturas extremas, a más de 1.005 metros de profundidad.


El interés que existe en el desarrollo humano antes del nacimiento es muy grande a causa de la curiosidad sobre nuestro comienzo y del deseo de mejorar la calidad de vida. 
Los procesos con niveles complicados por los cuales un niño se desarrolla desde una única célula son milagrosos, va más allá de la emoción de una madre que observa a su feto durante una ecografía, ser testigo del proceso de adaptación de un recién nacido a su nuevo ambiente.
El tiempo embrionario se amplía desde la tercera hasta la octava semana de desarrollo, y es el camino en el cual las tres hojas germinativas, tales como ectodermo, mesodermo, y endodermo, proporcionan el origen a sus propios tejidos y sus sistemas orgánicos, y como consecuencia de la formación de órganos aparecen las principales caracteres de nuestro cuerpo. 
Finalmente el periodo fetal, que abarca desde las 9 semanas hasta el nacimiento, se perfila por el nacimiento y el establecimiento de estructuras.
En la tercera semana de embarazo, que bien se explica anteriormente viene siendo la primera efectiva, es donde se produce la ovulación y el desprendimiento del ovulo. 
En la cuarta semana, el embrión ya cuenta con una longitud cerca de cinco milímetros, este se introduce en la pared uterina y empieza a nutrirse por medio de esta. 
En la quinta semana, el embrión ya comienza a desarrollar principales sistemas como el cerebro, la medula espinal, el corazón o el tracto gastrointestinal.

En medio de la sexta y séptima semana, continua el desarrollo de los rasgos que permite identificar las partes del embrión como los ojos, los oídos o el corazón, y también las manos y los pies hacia la octava semana. El cerebro del embrión también sigue su desarrollo y se forma el tejido de los diversos huesos. 
En la novena semana, también se comienza a observar los brazos, los codos y el crecimiento de sus órganos esenciales.
En la décima semana ya deja de considerarse embrión, sino feto. Este mide entre los 7 centímetros, se observan parpados, orejas y cara, y el feto se empieza a nutrir por medio del cordón umbilical.  Los primeros movimientos del feto, son efectuados aproximadamente entre 
la semana 15 y 18, en estas semanas el feto cuenta con 18 centímetros y pesa unos 200 gramos. 
En la semana 19 y 21, el bebe oye y tiene un movimiento más activo, de modo que se pueden sentir sus movimientos.
En la semana 22, el bebé toma su primera posición denominada meconio. 
En la semana 17 y 30 el bebe desarrolla el sistema nervioso, principalmente en el cerebro, se desarrolla el sistema respiratorio y para la semana 28, el feto ocupa la mayor parte del útero. 
En la semana 31 el bebe retiene hierro, calcio y fosforo, los huesos están ya formados pero blandos lo que lleva a la semana 35, cuando ya el bebe pesa cerca de 2.5 kilos y su corazón y vasos sanguíneos son formados por completo.
En las últimas semanas de desarrollo, entre la 38 y la 40, deja de existir el lanugo excepto de hombros y brazos, siendo el cabello desarrollado en la cabeza, y aparecen los brotes mamarios. 
En la semana 40, se considera que el embrión está completamente desarrollado y listo para nacer.


El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participó en un estudio, el cual revela que el hábitat puede jugar un papel importante dentro de la evolución de las especies.
Los estudiadores han observado una convergencia en ejemplares de ranas de las islas del Caribe, que aunque tienen historias de evolución separadas se han adaptado a un ambiente de forma similar. Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista Ecology Letters.
“Se tiende a ver la evolución como un proceso dominado por el azar, que las mutaciones que se van acumulando en las cadenas de ADN, que pueden afectar al aspecto externo, la fisiología o el comportamiento de los individuos, son impredecibles. Pero nuestro hallazgo demuestra que hay un proceso de convergencia”, explicó el investigador del CSIC Carles Vilà, que trabaja en la Estación Biológica de Doñana.


Viven al menos 200 especias de ranas en las islas del Caribe. De todas ellas, unas 167 especies pertenecen al género Eleutherodactylus y derivan de un único ancestro que colonizó estas islas hace unos 20 millones de años.
Como describe el investigador: “La reconstrucción que hemos llevado a cabo de las relaciones evolutivas entre estas especies muestra que a partir de ese momento tuvo lugar lo que se conoce como una radiación adaptativa, es decir, este linaje de anfibios se diversifico a medida que colonizaba las distintas islas y hábitats. Así hoy se pueden encontrar algunas ranas arborícolas que desarrollan su vida dentro de bromelias; mientras otras son acuáticas, y tienen largas extremidades, las hay cavernícolas, que destacan por ser grandes, y por otro lado están las que viven entre la hojarasca, que suelen ser de pequeño tamaño”.
La razón de la gran capacidad que tiene este grupo de ranas para ocupar hábitats tan distintos, indica Vilà: “puede deberse a que de sus huevos salen pequeñas ranas en vez de renacuajos, que requieren del agua para su desarrollo.
Esto hace que no dependan de la presencia de un medio acuático para su reproducción y facilita, la colonización de hábitats terrestres muy diversos”.
Para este estudio se han analizado datos morfológicos de cerca de 2000 ranas del genero Eleutherodactylus procedentes de las islas de Cuba, La Española, Jamaica, Puerto Rico, Bahamas o las Antillas Menores, y depositadas en colecciones científicas de varios países.

Los lagartos “Anolis”

El estudio supone un nuevo caso de evolución replicada ya que durante varias épocas se ha estudiado también en las islas del Caribe el caso de los lagartos del género Anolis, que han demostrado similitudes entre especies que usan el mismo hábitat a pesar de estar en islas distintas.
“Esta coincidencia de radiaciones paralelas en grupos animales muy diferentes muestra la importancia de las islas como marco para comprender los procesos que han llevado al origen de la biodiversidad. Quizás nos aporten pistas para comprender la importancia la selección para comprender la importancia de la selección para predecir hacia dónde va a ir la evolución”, concluye el investigador.


Hace 1500 años un volcán llopango situado en el actual El Salvador, entró en erupción provocando el emplazamiento de los flujos piroclásticos en una amplia superficie y una columna de cenizas volcánicas y gases que alcanzó los 49 kilómetros de altura, según describe un artículo publicado recientemente en la revista Journal of Volcanology and Geothermal Research.
Este estudio a partir de análisis de los depósitos de los materiales volcánicos expulsados ha reconstruido el proceso de erupción de la que se considera una de las erupciones volcánicas explosivas más intensas ocurridas en America Central durante el Holoceno.


Ocho etapas de erupción

Los estudiadores han logrado identificar ocho unidades en los depósitos de material expulsado que se relacionan con cada una de las etapas que caracterizaron el evento.
“Fue una erupción que empezó con unas oleadas piroclásticas en un área muy concreta. A partir de un determinado momento se produce un cambio de fase, caracterizado por la caída de cenizas para luego volver otra vez a una fase dominada por la ocurrencia de los flujos piroclástico”, dijo Dario Pedrazzi.

La gran columna que se elevó en la etapa final

Gracias a la gran variedad de simulaciones que se realizaron, los científicos del estudio estiman que durante las etapas finales de la erupción la columna de ceniza y gas se elevó a los 49 kilómetros.
El volumen total del material que fue expulsado durante la erupción fue de unos 30 kilómetros cúbicos de magma. El estudio sitúa la magnitud de la erupción en un 6,8.
Este estudio forma parte de un proyecto financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de México, y está liderado por el investigador Gerardo Aguirre-Díaz, de la universidad Autónoma de México (UNAM), centrado en el estudio de la caldera del llopango y cuyo objetivo es concretar la peligrosidad de la supererupciones volcánicas de Centroamérica.
Fuente: CSIC

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