Definitivamente había que decirlo, las flores no son solo belleza y buen gusto. Detrás de su espectacular hermosura ocultan ciertas armas perjudiciales en forma de veneno, toxinas o alérgenos, agentes que pueden ser totalmente letales para cualquier ser humano.
Hablaremos de las flores venenosas que no conocías, muchas de ella son utilizadas en el día a día como figura ornamental. Pero hay que ser precavidos ya que el que sea bonita no la hace inofensiva. De hecho las flores que suelen ser más vistosas, tienden a ser las más mortíferas.

La dragoneta

La dragoneta es una curiosa planta que se destaca por irradiar un olor horrible durante la floración, una característica que tiene que ser suficiente para alejarnos de ella. Pero, las raíces de la dragoneta han venido cocinándose tradicionalmente en los países de origen, aunque pasando por un largo proceso de ebullición. En caso de no hacer este proceso, el consumidor sufrirá una grave toxicidad. Y es que así como las semillas, como el tallo, las hojas o los pétalos de la dragoneta tienen este potente veneno.

La Dedalera


Las flores de la dedalera son espigadas, acampanadas y de un gran color rosa. Muy hermosas ciertamente, pero también es una gran traicionera. Al ingerir sus pétalos comenzará a actuar una toxina capaz de alterar el funcionamiento cardiaco. Además de arritmias, puede causar diarrea y vómito.

La hortensia 

La hortensia es una planta venenosa ornamental cuyas florecillas forman un único cumulo de vivos colores, con diversidades en colores azulados, rosa y blanco. Aunque esta planta es sumamente bella y es muy utilizada en la decoración, la ingestión de sus pétalos producirá diarrea, vómitos y sudoración. Además de esto, en algunos países, se ha extendido la costumbre de fumar las flores de la hortensia, algo que no solo causa efectos alucinógenos, sino que puede desembocar en la intoxicación del consumidor por los humos inhalados.

La azalea

En la antigüedad ya se podían conocer los efectos nocivos de este arbusto tan popular entre las poblaciones. También denominadas rododendros, las azaleas son un icono ornamental, repleto de dulzura. Pero, detrás de sus pétalos aparentemente inofensivos se esconden graves efectos secundarios. Náuseas, diarreas, pérdida temporal de la vista, desequilibrio o la debilidad son ciertos daños que pueden causar estas plantas.

La Adelfa

Esta flor es tan singular y exótica, por tener un cáliz lobulado protegido por unos pocos pétalos, cuyos colores integran el blanco, el rosa, el rojo y el color fucsia. Pero, esta flor aparentemente linda es una de las plantas más ponzoñosas del mundo, que es conocida por sus efectos mortíferos desde la antigüedad. Es por esto, es sumamente prohibida su venta al público.
Hojas, tallos, flores y semillas son toxicas en altos niveles. Ingerir cualquiera de estas partes de la flor puede originar vértigos, mareos, midriasis, depresión, entumecimientos, convulsiones, taquicardias, arritmias y en el más grave de los casos, un paro cardiaco y la muerte.
Finalmente en este artículo entendiendo algunas de las plantas venenosas que quizás no conocíamos, podemos aprender que aunque las flores sean hermosas en su mayoría no son del todo inofensivas. Conviene entonces asesorarse ante de cultivar cualquier tipo de planta en nuestro jardín, y nunca utilizar los pétalos de las flores en la cocina sino se conoce realmente su procedencia.


El Ébola y el VIH han sido uno de los virus más propagados del mundo alcanzando asentarse en la mayoría de los continentes. Sin embargo en esta lista te mostraremos los 5 virus más propagados del mundo, los cuales su peligrosidad también influye.

El Ébola

El virus del Ébola tiene cinco variedades, que se identifican con el nombre de países y regiones de África, zaire, sudan, Tai Forest, Bundibugyo, Reston. La variedad Zaire, con una tasa de mortalidad del 90%, es la más peligrosa. Durante la epidemia del Ébola en el año 2013, también se contaminaron personas en Guinea, Sierra Leona y Liberia. Los científicos creen que los zorros voladores que es una especie de murciélago pudieron ser los responsables de llevar el virus Zaire a las ciudades.

El Marbug

El virus más peligroso que puede tocar a un humano es el Marbug. Este lleva el nombre de la pequeña e idílica ciudad alemana, que se asienta a las orillas del rio Lahn, pero que por supuesto no describe el desarrollo de la enfermedad. Este virus tiende a ser muy parecido al virus Ébola, siendo los enfermeros victimas de fiebres altas, calambres, y sangrado de las membranas mucosas, piel y órganos. El 80% de los que se contaminan mueren.

La gripe aviar

La gripe aviar alimento el pánico durante meses. Este temor estaba justificado ya que la tasa de mortalidad entre los contaminados es del 70%. Pero, el riesgo de ser contagiado con el virus H5N1 es muy bajo. Los seres humanos se infectan tan solo por un contacto muy estrecho con aves de corral. La mayoría de los casos suceden en Asia, puesto que hombres y gallinas viven juntos en espacios muy reducidos.

El KFD

Los científicos descubrieron que el virus del Bosque de Kyasanur (KFD) en el año 1995 en una zona boscosa de la costa suroeste de la India. Este virus también se transmite por las garrapatas, por lo que ha alcanzado su propagación hacia otros lugares del mundo con la misma temperatura en el ambiente. En cuanto a los reservorios, no se puede determinar realmente con precisión, pero sospechan que puede haber ratas, aves, y hasta erizos. Los infectados sufren fiebre alta, dolor de cabeza y dolor muscular.

El VIH

Desde que el virus de la inmunodeficiencia humana de tipo 1 fue descubierto a principios de los ochentas, en occidente ha predominado el subtipo B de este virus, que llego a Estados Unidos desde África a través de Haití. Sin embargo, el patrón en sí de propagación posterior del virus sigue siendo poco conocido. Según la investigación, que se recogió por la revista Journal of Molecular Epidemiology and Evolutionary Genetics of Infectious Diseases, las cepas de Europa del Este Occidental no se mezclaron entre sí hasta la caída del Telón de Acero, cuando la migración entre ambas regiones fue menos restringida.
Además de esto, los resultados de estudios arrojan que el comercio internacional, el turismo o los movimientos migratorios tienen un papel relevante en la dispersión del VIH a nivel mundial.


Los resultados arrojados por este estudio contradicen los modelos evolutivos que establecen que los grupos más numerosos de especies presentan también más diversidad morfológica.
Los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), EL Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha analizado la diversidad y la evolución de una tribu de coleópteros o panchitos meones. La tribu Eupomphini, un grupo endémico de las zonas áridas de Norteamérica, llama la atención por tener, en apenas 26 especies, cierta variación morfológica que es muy diversa. Los resultados han revelado entonces que este grupo de escarabajos experimento una rápida diversificación de especies acompañada de grandes cambios morfológicos hasta que aproximadamente 5 millones de años, cuando un proceso extinción termino con más del 75% de las especies del grupo.

Ciertos modelos evolutivos usados para analizar la evolución morfológica de los organismos establecen que los grupos con mayor número de especies presentan también más diferencias morfológicas dentro de ellos en comparación con aquello que presentan menor número de especies.  Pero, esta afirmación no se cumple siempre. “Estamos ante un caso en el que ocurre exactamente lo contrario. Tenemos un grupo pequeño, con pocas especies, pero grandes diferencias morfológicas entre ellas”, explica la investigadora del MNCN Karen López-Estrada. “Estos grupos tan pequeños en número como diversos en aspecto, sirven como modelo para estudiar la suma de procesos que han llevado a la diversificación de las especies y a la evolución de sus rasgos. Es curioso como la extinción es un proceso que enmascara la verdadera historia de los grupos”, continua explicando.
Los escarabajos de la tribu Eupomphini, que viven únicamente en ciertas zonas áridas y semiáridas de Norteamérica, manifiestan grandes variaciones en su autonomía, como por ejemplo en la forma de los élitros y el abdomen. “Esto es muy llamativo ya que esta tribu solo engloba a 26 especies mientras que otras tribus de la Meloidae, que tienen más de 300, apenas presentan variación entre sus especies”, puntualiza López-Estrada. “Posteriormente, una gran extinción durante la transición del Mioceno al Plioceno habría reducido drásticamente el número de especies limitando su riqueza a las formas que encontramos actualmente”.
E.K. López-Estrada, I. Sanmartín, M. García-Paris, A. Zaldìvar-Raverón. (2019). High extinction rates and non-adaptive radiation explains patterns of low diversity and extreme morphological disparity in North American blister beetles.


Para establecer estrategias de control de la enfermedad que produce el hongo quitridio es necesario identificar los potenciales reservorios biológicos. Un estudio dirigido por investigadores de la Estación Biológica de Doñana, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en conjunto con la Universidad del País Vasco, Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad (CSIC-Universidad de Oviedo) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), ha estudiado el papel del cangrejo rojo americano, Procambarus clarkii por su nombre científico, como potencial reservorios del hongo quitridio, causante de la quitridiomicosis.
La quitridiomicosis es una enfermedad infecciosa que surge a causa de severos declives en las poblaciones de anfibios en todo el mundo. Los resultados publicados en la revista Biological Invasions, destacan el posible papel del cangrejo rojo americano como reservorio de la enfermedad, tal y como la necesidad de incluir estos hospedadores no anfibios en el análisis de la dinámica de infección de la quitridiomicosis para comprender y prevenir otros posibles brotes de esta enfermedad.
El cangrejo rojo americano como potencial reservorio
Los investigadores han encontrado la presencia del hongo quitridio en el tracto digestivo de los individuos de cangrejo rojo americano, que fueron capturados en el oeste de Andalucía, así como en el Parque Nacional de Doñana, en el sureste de España. El hongo quitridio ha sido identificado por métodos moleculares, y ah sido confirmado histológicamente, en el tejido gastrointestinal del cangrejo rojo americano, provocando su posible papel como reservorio de la enfermedad. Este hallazgo ha sido descubierto por primera vez en poblaciones invasoras del cangrejo rojo americano.


Prevalencia de contaminación del hongo quitridio
El articulo recién publicado, arroja una prevalencia de la contaminación del hongo quitridio en el cangrejo rojo americano de hasta un 20% en un arroyo del oeste de Andalucía y del 26% en charcas del Parque Nacional de Doñana. “La presencia del hongo quitridio en el cangrejo rojo americano, así como su capacidad de dispersión por tierra, podría presentar un serio problema para la conservación de los anfibios en un sistema que comprende más de 3.000 lagunas temporales, como es el Parque Nacional de Doñana” indica Francisco J. Oficialdegui.
Más importante es la conclusión de este artículo científico que indica que el cangrejo rojo americano en las masas de agua con anfibios incrementa la probabilidad de que se contaminen con el hongo patógeno. “La presencia del hongo quitridio en organismos no anfibios, como el cangrejo rojo americano, representa una complicación añadida al gravísimo problema de la quitridiomicosis de los anfibios. Aunque las condiciones ambientales del Parque Nacional de Doñana previenen las mortalidades masivas que provoca el hongo en humedades permanentes, la presencia conjunta de ambas especies invasoras podría resultar nefasta para las poblaciones de anfibios de otras zonas”, explica el investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana, Francisco J. Oficialdegui.
Este estudio demuestra la necesidad de establecer un seguimiento de la incidencia de la enfermedad a través del todo el año, integrando el estudio de variables ambientales que podrías modular la dinámica de la enfermedad, así como futuros estudios experimentales sobre la importancia de la transmisión del hongo quitridio por medio del cangrejo rojo americano.
Fuente: CSIC

Datos Científicos