Ejemplares de pez cebra. Foto de http://es.reinoanimalia.wikia.com/wiki/Pez_Cebra
En biología se acepta que la forma y la función de un órgano van de la mano. Sin embargo, un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que no siempre es así cuando se trata de las gónadas de los peces. Por ejemplo, la exposición de las hembras de pez cebra a altas temperaturas durante su desarrollo puede hacer que las gónadas expresen genes masculinos.

Los peces tienen un desarrollo sexual muy plástico, puesto que exhiben diversas formas de hermafroditismo. Incluso en las especies con sexos separados, que son la mayoría, la alteración del ambiente durante el desarrollo temprano, por ejemplo debido a temperaturas anormalmente altas, puede dar lugar a un mayor número de machos. Esto se debe a que algunas hembras terminan por diferenciarse morfológicamente como machos. Estas hembras masculinizadas, denominadas ‘neomachos’, pueden alterar la proporción de sexos y amenazar la supervivencia de las poblaciones en un escenario de calentamiento global.


Hembras que expresan genes ‘masculinos’

Los investigadores expusieron larvas y juveniles de peces cebra a ambientes con temperaturas elevadas. Al llegar a la etapa adulta, los peces eran morfológicamente machos o hembras, no se observaron peces con gónadas de ambos sexos o hermafroditas. Entre los machos encontraron machos y ‘neomachos’, tal y como se esperaba. Sin embargo, al analizar los peces que permanecieron como hembras, los científicos hallaron dos tipos: las hembras de aspecto normal, en términos de forma y función, y las que, a pesar de tener ovarios, tenían un transcriptoma (la función) muy similar al de los machos, en sus gónadas se expresan mayoritariamente genes ‘masculinos’.


Cambio en la función sin cambio en la forma

Científicos explican que esto significa un cambio importante en la función de las gónadas sin cambio visible en la forma del órgano, una observación novedosa en vertebrados. No se sabe si esto puede estar ocurriendo en poblaciones naturales de pez cebra u otras especies expuestas a temperaturas anormalmente elevadas. Pero, el descubrimiento de familias altamente sensibles al calor y la presencia de machos "encubiertos" que parecen hembras, significa que se tiene que replantear nuestra estrategia de cómo evaluamos los efectos de las temperaturas elevadas en el sexo de los peces en un escenario de cambio climático.

Fuente: CSIC
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