Las manifestaciones clínicas entre una infección viral y una infección bacteriana son muy parecidas y fáciles de confundir con respecto a la sintomatología. Sin embargo, existen ciertas pruebas de laboratorio que pueden ayudar a corroborar de qué tipo de infección se trata. Para conocer la diferencia de estas infecciones es necesario aprender a diferenciar ambos términos antes. Una recomendación en caso de que no estés seguro lo que padeces, es que no te quedes en casa y acudas aun médico.



¿Qué es una infección viral?
Una infección viral es un virus que contiene carga genética en su interior. Son estructuras mucho más diminutas que las bacterias y su función es multiplicarse para dañar las células sanas o “infectarlas”. Este tipo de patologías no se puede tratar con antibióticos. Generalmente, la acción farmacológica más efectiva son los antivirales o las vacunas que sirven a manera de prevención. Los virus más comunes son: el resfrío común, las verrugas y la gripe.

¿Qué es una infección bacteriana?
Una infección bacteriana son bacterias, es decir, microorganismos unicelulares que generan toxinas, estas llegan a dañar ciertos tejidos y por ende, órganos del cuerpo. Es importante resaltar, que no todas las bacterias son dañinas para el organismo. De hecho, muchas de ellas son vitales para todas las funciones, especialmente en el sistema digestivo, con presencia en algunos alimentos como el queso y el yogurt. Las bacterias más comunes son: la escherichia coli, el estafilococo y el estreptococo.

¿Cómo diferenciar una infección viral de una infección bacteriana?
Los síntomas en las infecciones bacterianas y las infecciones virales son muy parecidos. Sin embargo, hay sutiles diferencias que se pueden notar. En las bacterianas, las secreciones son purulentas, verdosas o color amarillento. Las fiebres tienden a ser un poco más altas y el malestar general es mucho más severo. Por el contrario, en las virales hay cansancio, secreción nasal normal, dificultad para respirar, tos, dolor de cabeza y garganta. En algunos casos suele manifestarse un leve dolor de oídos.

Es importante insistir en el hecho que los antibióticos solo tienen efecto en las bacterias. Se deben consumir con las instrucciones que dio el doctor. Si se consumen cuando no son bacterias pueden hacer al microorganismo mucho más resistente a la infección y empeorar el cuadro. Los virus se deben tratar con antivirales o con tratamientos farmacológicos enfocados en los síntomas como tal. Ya sea descongestionantes, antipiréticos y analgésicos. Si no mejora de esta manera, acuda al médico.

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