Hablar del mal olor en los pies suele ser un tema habitual a pesar de las obvias incomodidades que el tema conlleva. El hecho de llevar zapatos por mucho tiempo, hace que los pies sean propensos a desarrollar microorganismos como bacterias, ya que el exceso de transpiración permite la acumulación de sudor y genera el mal olor que se piensa como algo característico. Sin embargo, es un tema para tomárselo en serio, y por ello en esta ocasión te contamos cuál es el verdadero detonante de este problema. ¿Los microbios son los responsables? A continuación te lo contamos.



¿Son los microorganismos los causantes del mal olor en los pies?
La respuesta más coherente desde el punto de vista científico es sí. Es el desarrollo de microorganismos como las bacterias la causa de este problema. Sin embargo, su aparición se debe a una fusión de factores y componentes de la piel, como lo son los ácidos grasos y elementos de las células descamadas, que los microorganismos provenientes de la flora cutánea usan como nutrientes. Una vez se metabolizan dichos componentes son liberados los compuestos orgánicos que en definitiva se traducen en el olor desagradable.

Existen ciertos elementos a considerar en el desarrollo de las bacterias y otros microorganismos causantes del mal olor en el tejido cutáneo de los pies, siendo los más importantes los siguientes:

Bacterias y hongos: son la principal causa, sin embargo, contrario a lo que se piensa, no es una causa que se limite exclusivamente a una inadecuada higiene personal. De hecho, el calor del verano genera el ambiente ideal para el desarrollo de estos agentes perjudiciales. Lavarse los pies en duchas compartidas en la playa, caminar descalzos en suelos contaminados como baños públicos o no secar los pies luego de bañarse en la piscina o la playa, son elementos clave para la aparición de hongos u organismos bacterianos. 

Medicamentos: los tratamientos a los que no estamos acostumbrados, como ciertos antibióticos, anticonceptivos y antidepresivos pueden ocasionar mal olor en los pies. Si comienzas a presentar este problema que antes no tenías y estás tomando algún medicamente nuevo, no dudes en consultar con tu médico. 

Transpiración: el hecho de que no todos los zapatos cuenten con los mejores elementos para que tus pies transpiren bien (que no retengan sudor), es uno de los principales motivos para el mal olor. Siempre que te retires los zapatos luego de un largo día, lava tus pies y sécalos bien. 

Cambios hormonales: los cambios hormonales asociados a la pubertad potencian el mal olor en los pies. 

Alimentación: el consumo de grasas saturadas y ciertos vegetales fuertes como la cebolla, permiten la aparición de sudor fuerte que unido a una mala transpiración generan mal olor. 

Estrés: es una causa más frecuente de lo que se piensa, ya que el estrés provoca exceso de sudoración y una alteración del pH.

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