Besarse es un acto social para expresar amor por cierta persona, generalmente, la pareja. Este proceso puede parecer inofensivo, pero en realidad nos expone a 80 millones de bacterias aproximadamente. Aunque esto no es nada para sorprenderse, nuestras bocas son el lugar que posee más bacterias en todo nuestro cuerpo. Todos poseemos bacterias distintas en la boca, de hecho, según estudios, mientras más estable estemos con nuestra pareja la composición de la saliva más se parecerá químicamente. A continuación te contamos sobre la cantidad de bacterias en un beso.


¿Qué sucede en nuestro cerebro con respecto a las bacterias en un beso?
Uno de los descubrimientos más impresionantes, es el hecho de que besar a una persona que amamos libera cierta cantidad de endorfinas y que estas al ser liberadas generan la misma sensación de haber consumido un analgésico potente. Con respecto a las bacterias en un beso y la saliva, estas son percibidas por el sistema límbico y vegetativo de la otra persona y aceleran el ritmo cardiaco, la respiración y activan la secreción de hormonas.

Tenemos otro mecanismo impresionante que nos ayuda a identificar y encontrar los labios de nuestra pareja incluso en la oscuridad o con los ojos cerrados. Además, un beso nos genera tranquilidad. Pues se activan ciertas hormonas y neurotransmisores que activan la respuesta de relajación en el cuerpo. Por lo tanto, los besos no solo actúan en nuestro cerebro sino en todos nuestros sistemas. Previniendo enfermedades como infartos, caries y hasta previene la aparición de las líneas de expresión.

¿Cuántas bacterias hay en un beso y cual su importancia en las personas?
En una pareja hay aproximadamente 80 millones de bacterias. En Ámsterdam existe el primer museo microbiano del mundo, en el que hay una exposición exclusiva para que las parejas se besen y puedan medir exactamente cuándo bacterias intercambian. Se les ofrece un examen antes del beso y uno posterior para la comprobación. Es importante saber que las bacterias en un beso no son necesariamente malas, puesto que no son microorganismos patógenos en su totalidad.

Todas estas bacterias son necesarias para el completo desarrollo de las funciones fisiológicas. La saliva cuenta con millones de bacterias vitales para la ingestión de los alimentos. Esta clase de intercambios de bacterias nos sirven para fortalecer nuestros sistemas inmunes y protegernos de futuras enfermedades. Cada vez son más los científicos que se interesan en estos depósitos de bacterias, ya que según algunos, tienen algún potencial de ser terapias inmunizantes en el futuro.

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