Si tenemos que trabajar hasta tarde, lo más seguro es que recurramos a una taza de café para quedarnos despiertos por más tiempo y con un poco más de energía. 
Mucha gente, incluso, toma café al despertarse porque sienten que todo lo que necesitan para sobrellevar el día a día está en ese primer sorbo caliente. 
Los más jóvenes disfrutan del café frío, adornado con cuanta forma de azúcar pueda aguantar un vaso. 
A otros, por supuesto, ni frío ni caliente les va. 
Pero ¿Qué pasa realmente en nuestro organismo cuando consumimos esta bebida tan versátil?

¿Qué tiene el café y cómo nos afecta?

·         El café contiene, cómo no, cafeína. Éste es un alcaloide con altas propiedades estimulantes. 
      Es por esto que sentimos que nos da esa sensación de “despertarnos” cuando estamos con las energías bajas: lo que está haciendo la cafeína es suprimir la melatonina –hormona responsable de la hora en la que tenemos sueño. Sumado a esto, la cafeína también disminuye la adenosina –un neurotransmisor que reduce la actividad del cerebro.
·         En cuanto al sabor, la misma cafeína actúa de nuevo: disminuye la reabsorción de dopamina lo que genera un aumento de esta hormona al reducir su eliminación. 
       La dopamina está estrechamente ligada a las áreas del cerebro relacionadas con el placer, por esto es tan grato el consumo del café.
·         La cafeína también estimula y aumenta las contracciones en el intestino, lo que acelera el movimiento de los residuos, ocasionando algunos viajes al baño. 
      Como consecuencia, el cuerpo tiene menos tiempo para absorber los nutrientes lo que podría resultar perjudicial para quienes no lleven una dieta sana y balanceada. 
     No se trata de que el café podría ayudar con el estreñimiento, todo lo contrario: el consumo de esta bebida por un largo tiempo puede incluso empeorar esta situación ya que el café lleva a la deshidratación y endurece las heces.
·         Dentro de los beneficios está el ácido clorogénico, un compuesto del café verde que puede ayudar a perder peso mediante la disminución de la cantidad de azúcar que absorbe el intestino y, al mismo tiempo, acelera la velocidad con la que el cuerpo quema grasa.  
·         Una taza pequeña de café puede llevar la frecuencia cardíaca hasta a cien latidos por minuto y también causa que las arterias se contraigan, aumentando la presión arterial. 
     Para una persona sana, no causaría ningún problema, pero alguien con estos problemas de salud no debería consumir café muy seguido.

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